SKKS: Libro 1 Escena C

Publicado: 9 diciembre, 2010 de bluedelacour en SKKS Traducción
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The Lives of Sungkyunkwan Confucian Scholars: Libro 1 Escena C

Un extraño

Tercera parte ^_^ de cómo sucedieron las cosas en el Sungkyunkwan … sigo deprimida por el final del drama xD… bueno aquí la presentación de otro personaje adoradísimo por muchas lean y verán de quien hablo ^^

[Esta escena es justo después de que Yoonhee y Sunjoon terminan su segundo examen.]

[Después de dar el examen, Soondol se mete en una gran pelea con otros Seonjupkuns que querían el lugar que Soondol estaba guardando para Sunjoon y Yoonhee, y Sunjoon termina la pelea, y pregunta quien llegó ahí primero, al ser Soondol el primero Sunjoon reclama con todo derecho el lugar. Los otros seonjupkuns y sus amos no están muy felices con esto.]


Yoonhee, después de entregar su examen, se sumerge en profundos pensamientos. Ella se arrepiente de haber tomado el examen. Ella no tiene tanta confianza en aprobarlo, y ella piensa que sólo ha perdido el tiempo y ahora debe afrontar la desilusión. Si ella no hubiese sido tan codiciosa, ella sólo podía desempeñarse en trabajos normales, y su familia no se moriría de hambre, y también hubiese podido dar algo de cuidados a Yoonshik. ¿Por qué ella quería más? ¿De verdad pensó que lo lograría? ¿Estaba ella realmente aquí por su familia? ¿No había ningún atisbo de su propia ambición envuelta, o un sueño de que ella podía valerse por sí misma y no ser una anciana sin esperanzas de casarse?

En el lugar del examen, Yoonhee no es la única que tiene una expresión sombría. Tanto los jóvenes y los viejos quienes habían fallado en llenar sus pergaminos de examen se veían devastados. El viejo suspiro, pero había algunos jóvenes que se lamentaban en voz alta.

Cuando Yoonhee  escucha los llantos, ella se quiebra sin querer. Para no ser vista por Sunjoon, ella baja su cabeza y muerde sus labios. Ella trata de no soltar ni una lágrima, cuando Sunjoon se sienta junto a ella, y gentilmente golpea su espalda. El sol asienta cada vez más, y sus manos son tan cálidas que las lágrimas no pueden evitar su salida. Ella no puede aguantarlas, y empieza a llorar en silencio, las mismas lágrimas que trataba de aguantar cuando por primera vez cortó su cabello para vestirse como un hombre.

Cuando algunas personas ancianas pasaron al lado de Yoonhee y la vieron llorar, ellos murmuraban, “¿Por qué lloran todos los jóvenes? Hay personas como nosotros, quienes ni siquiera podemos tomar otro examen por nuestra edad…”

Yoonhee enjuga sus lágrimas, no por sus palabras, pero si porque se siente avergonzada de ser vista así delante de Sunjoon. Pero Sunjoon alcanza su oído y le susurra.

– “Todos tienen dificultades con las que lidiar. Sólo porque uno es joven no significa que sean menos importantes que las de las personas más ancianas, así que tanto él o ella deberían sentirse libres de derramar algunas lágrimas.”

Yoonhee quiere apoyarse en su hombro para llorar, pero su sombrero no se lo permite. En vez de eso, ella mira su rostro, y cuando ella ve sus ojos sonrientes, sus lágrimas brotan de nuevo. Ella puede aún sentir la calidez de sus manos en su hombro, y la comodidad de su aroma.

A ella ni siquiera le importa que la puedan descubrir como mujer en este momento. Después de todo, ellos no tendrán asuntos comunes después de hoy. Todo lo que queda para Yoonhee por hacer con su vida es casarse con alguien que ojalá tenga menos de 50 años. Ella no puede dejar de llorar, porque ella no puede dejar de pensar cuan feliz sería si se casara con alguien como Sunjoon.

Al salir los dos del examen,  Soondol se acerca a saludarlos.

– “Doryunnim, ¿sale ahora? ¡Qué hay del bonito Sunbinim–oh!”

Soondol se detiene, viendo los rastros de lágrimas en el rostro de Yoonhee. Sunjoon cubre su rostro con el abanico y susurra a Soondol, “¿Viste a los hombres con los que peleaste en la mañana?”
– “No, no los vi desde que salí.”
– “Ah, ¿es eso?”

Esto es extraño para Sunjoon, pero él no piensa más en ello. Los tres llegan donde el camino se divide, y ello se detienen. Sunjoon no quiere enviarla a  casa todavía, así que la invita a su casa.

– “Mi casa no está muy lejos de aquí. Si tienes tiempo, desearía que vinieras.”

Yoonhee quiere ir, pero no puede.

– “Gracias por la invitación, pero no me siento bien, y hay algo por lo que tengo que regresar a casa.”

Sunjoon está desilusionado. Por alguna razón, él se desespera–él no quiere dejarla ir a menos de que se prometan volverse a ver.

– “Entonces, ¿ podremos vernos cuando den los resultados?”
– “No lo sé. No creo que mi nombre esté allí.”
– “Ese día, esperaré por ti. Espero verte ahí.”

Yoonhee se inclina para despedirse y se va. Ella empieza a caminar rápido. Sunjoon la observa por un momento, luego empieza a caminar por su ruta.

– “Doryunnim, el bonito sunbinim no parece estar bien. No creo que haya dado bien el examen.”
– “No es que no lo haya hecho bien–sólo que él no conoce su propio talento. Ya que nunca ha estudiado con otros, no ha habido nadie con quien comparar su escritura.”
– “¿Entonces quiere decir que lo hizo bien?”
– “No soy el examinador, así que no debo ser yo el que juzgue.”

Sunjoon, en voz calmada, pregunta a Soondol, “¿Hay personas siguiéndonos?”
– “Nadie.”
– “Eso es extraño. Ello no parecían del tipo de dejar las cosas así.”

Sunjoon voltea. Ellos ha recorrido un poco del camino. “¿Qué tal si…?”
Él se dirige a la dirección opuesta, y Soondol, sorprendido, pregunta, “¿Qué pasa? ¿Tiene algo que preguntar al sunbinim?”
– “Creo que si los hombres no va a ir en contra de nosotros, ¡ellos pueden ir en contra de él!”
– “¡Qué! ¿El débil sunbinim?”
-“¡Porque es débil! Ellos no se atreverían a atacarme cuando te tengo a ti a mi lado.”

Los dos se apresuran a buscar a Yoonhee. Pero no la pueden encontrar cuando llegaron al lugar donde se dijeron adiós. Ellos van por el camino que tomó Yoonhee y empiezan a preguntar a los comerciantes, la mayoría de ellos dicen que no la han visto. Ellos siguen preguntando a todos a quien ven, y un anciano que pasaba por ahí murmura para sí, “él estaba dando el examen de seguro pero ni siquiera trajo un tapete.”

Los ojos de Sunjoon se dirigen al anciano. El anciano sigue su camino. “Ese chico era tan hermoso que no pude evitar seguir mirándolo.”

Sunjoon, desesperado, pregunta, “¿a dónde fue?”
– “Quizás no sea el mismo sunbi que ustedes dos están buscando. Él no estaba solo. Había como cuatro seonjupkuns siguiéndolo.”

¡Cuatro seonjupkuns! Sunjoon estaba en lo cierto. ¡Deben ser ellos!

– “¿A – a dónde fueron? ¿Sabe usted a dónde?”
– “No lo sé. Si pudiera saber a dónde la gente va con sólo mirarla. debería abrir un negocio como psíquico.”

Sunjoon agarra su abanico con inquietud.

***

Justo en ese momento, Yoonhee empieza a sentir que unos hombres la están siguiendo. Son los seonjupkuns que ella vio en el lugar del examen. Ella se da cuenta que ha estado caminando todo el camino pensando tantas cosas, que no se ha dado cuenta que la han estado siguiendo. Pronto oscurecerá, y nadie podrá ayudarla. Ella empieza a correr, pero una mano la alcanza y la toma por el brazo.

– “¡Oye! ¿Qué quieres que hagamos si empiezas a correr así de repente?”
– “¡Déjenme!”

Yoonhee ve a algunos transeúntes, pero ellos fingen no verla, y siguen su camino. Uno de los seonjupkun mira el rostro de Yoonhee.

– “¿Por qué están tras de mí?”
– “Nuestros amos no estaban contentos de que su sitio fuese tomado por otros, así que nos ordenaron cuidar de ti. Si te golpeamos un poco, estoy seguro que los hombres que estaban contigo no se sentirán bien tampoco.”
– “A él no le importará cuánto me lastimen. Ni siquiera nos conocemos.”

Yoonhee se pone pálida, y empieza a temblar de miedo. ¿Qué tal si de verdad la atacan? Y si descubren que ella es una mujer, ¿qué podría suceder?

– “No hay forma de que él no lo sepa. El rumor llegará, probablemente mañana. Hmm, quizá él se ponga feliz de que no fue él el lastimado.”

– “¡No lo insulte! Todos ustedes no le llegarían a los talones incluso si se convirtieran en monjes por más de 100 años.”

Tan pronto Yoonhee dijo eso, una de las manos del seonjupkun golpea su rostro. Con un golpe, snagre comienza a brotar de su boca, y ella se marea un poco.

– “Detesto escuchar cuan valiosos son los bastardos de los nobles. Deja de decir estupideces–romperemos tu brazo derecho de tal forma que no puedas ganar ni un centavo con ese brazo. Así que cálmate–o quizás, debamos cortas su lengua también.”

A pesar de estar mareada, ella escucha que romperán su brazo. Si ella pierde el brazo, eso sería todo para su familia. Su madre y hermano morirán de hambre. Yoonhee toma el brazo de uno de los hombres y lo muerde con todas sus fuerzas.

Ella es lanzada al suelo, y siente como el dolor se esparce por todo su cuerpo. Ella quiere levantarse, pero no logra tomar fuerzas. Pero los seonjupkuns han detenido su ataque contra ella. Sus ojos están fijos en otro hombre. Ella también lo ve–él es alto y una contextura considerable. Pero algo es extraño en él. Él definitivamente es un noble, pero su sombrero y ropas están destrozadas, como si hubieran sido cortadas por un cuchillo, y están ensangrentadas. Y él no se va, como los otros. Él se para ahí y observa a los hombres.

Uno de los hombres habla. “No te metas en los asuntos de otros y sigue tu camino.”

El hombre camina hacia ellos y dice, “Lo haré.” Pero cuando va a pasar a los seonjupkuns, dirige uno de sus puños a uno de los hombros de ellos, y sonríe.

– “Qué bastardo. ¿Cómo pueden atacar a un noble que sólo pasaba tranquilamente?”

Justo al terminar, él dirige su codo al rostro de a quien golpeó en el hombro, dejándolo inconsciente, y golpea a otro más. Él pone su pie en el cuello del que colapsó y sonríe mientras dice:

– “Lo siento, pero voy a tener que vencerlos. Peleé en el ring hoy, y al que me enfrenté hoy se parecía mucho a ti. Y después de que lo vencí, él vino por mí, con toda su banda a tratar de vencerme. Lo golpeé hasta que no pudo pararse, pero aún así no estoy satisfecho.”

Tan pronto como el extraño levanta su puño otra vez, uno de los seonjupkuns grita para que se detenga. Los hombres notan que no es un extraño ordinario, así que tratan de razonar con él. “Sólo vete. No hay razón para que pelees por un sunbi que ni conoces. Sólo estamos cumpliendo órdenes de nuestros superiores.”
– “¿Superiores?”

El extraño camina hacia Yoonhee, y levanta su barbilla con sus manos, moviendo su rostro para que lo pueda ver.

– “¿Aquellos superiores de casualidad son hombres? Probablemente sí. Quizás querían que este bonito sunbi tenga algo que ver con ellos, pero él se rehusó, ¿cierto? ¡Bien! Entonces ahora tengo asuntos con este chico. Así que ahora puedo derrotarlos, ¿estoy en lo cierto?”
– “¿Q-qué asuntos?”
– “Quiero tomar a este sunbi después de salvarlo y quiero que siga mi camino cueste lo que cueste, ¿cierto?”

El extraño parecía no temerle a los cuchillos, o a la muerte. Yoonhee se levanta mientras el hombre vuelve a la pelea con esos hombres. A pesar de que el extraño dijo que se iría con Yoonhee después de vencer a todos esos seonjupkuns, ella no puede simplemente huir mientras él pelea para ayudarla. Así que coge piedras del suelo y empieza a lanzarlas a los seonjupkuns.

Uno de los seonjupkuns levanta su cuchillo ya alcanza con él, el brazo del extraño. Sangre brota de él, pero ante el horror de los hombres, el extraño sólo sonríe y dice, “Arruinaste mis perfectas prendas. Ustedes también recibirán un castigo por ello.”
-“¡Us-usted está loco! Sus prendas ya estaba arruinadas.”
– “¿Loco? También tendrás que pagar por insultar a un noble.”

El extraño no deja de pelear, a pesar de que está sangrando demasiado. Los seonjupkuns caen ante cada golpe, pero pronto la fuerza del extraña tambalea. Parece que ya había utilizado todas sus energías antes de que apareciera.

Yoonhee deja de lanzar piedras, porque los seonjupkuns de repente se detienen y retroceden. Ella nota una luz detrás de ella, junto con dos sombras que se acercan. Es Sunjoon y Soondol. Sunjoon alcanza con su mano la de Yoonhee, y con su otra mano limpia el polvo de su mano.

Soondol corre con los cuatro hombres y pelea con ellos. Los seonjupkuns ya están cansados por la pelea con el extraño, y con cada golpe de Soondol empiezan a caer inconscientes. Incluso en una situación así, Sunjoon está calmado. Ella no puede ver su rostro, porque a pesar de que la mano de Sunjoon sostiene la suya, ella tiene miedo.

Después de un poco tiempo los hombres empiezan a huir, pero uno de ellos se acerca a Yoonhee con una daga. En ese momento, los ojos de Yoonhee son cubiertos por la verde manga del traje de Sunjoon. Ella no puede ver lo que sucede. Sunjoon, con un brazo cubriendo a Yoonhee, abre su abanico para recibir la daga, entonces la cierra y con un giro logra quitarla de las manos de ese hombre, y patea con sus largas piernas el estómago de ese hombre.

Cuando Sunjoon retira su brazo del rostro de Yoonhee, todo lo que Yoonhee ve es al seonjupkun escupiendo sangre en el suelo, agarrando su estómago, y que la daga está atravesada en el abanico de Sunjoon. Ella no puede creer los que sus ojos ven, especialmente por el hecho de que el brazo que cubría sus ojos no se movieron para nada. El seonjupkun que estaba en el piso empieza a huir, y Soondol empezaba a perseguirlo pero Sunjoon lo detiene.

– “¡Déjalo!”

Su voz es fría, y llena de ira. Parece que Soondol también teme a Sunjoon, porque se detiene y se acerca a ellos.

Sunjoon levanta la cara de Yoonhee para ver su rostro. su rostro está hinchado y con manchas rojas, y él puede ver la sangre en su rostro. Él limpia su sangre y toca su rostro. Su mano hace que el rostro de Yoonhee se acalore, más que sus heridas.

– “¿Qué es esto, ya tienes alguien con quien hacerlo? ¡Demonios! He perdido mi tiempo.”

Yoonhee voltea su rostro en busca de la voz del extraño. Él esta sentado, apoyado en una pared. Ella corre hacia él y pregunta, “¿Está bien?”

Él no responde. Sorprendida por la cantidad de sangre, Yoonhee estira su manga y saca un pañuelo que ella hizo para Yoonshik como regalo .

– “Pensé que sólo te veías como una chica, pero incluso llevas un pañuelo.”

Ignorándolo, Yoonhee limpia su sangre. El extraño se levanta sin decir una palabra y mira a Sunjoon, quien se inclina para saludarlo y expresar su agradecimiento. El extraño le dice a Sunjoon, “tu apariencia, cara, todo… me molesta.”

La expresión de Sunjoon no cambia, y dice cortés mente, “está muy lastimado. Debería hacer tratarse pronto, o también–”
– “¡Me encargaré de eso solo!”

El extraño empieza a retirarse, pero Sunjoon lo sigue.
– “Te lo debemos. Déjanos retribuirlo.”

El extraño se detiene. Él no se voltea y dice, “De ahora en adelante, no me hables. Y no muestres tu rostro de nuevo. Esa es la forma en que lo pagarás.”
– “¿Hice algo para que se moleste?”
– “¡El pago!”

Después de insistir que el mejor pago es que no le hable, el estraño se va y desaparece.

Texto original en inglés: Bad Milk

Gracias a Yogurutu@soompi

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